
La mayoría de los padres quieren que sus hijos no sufran, y viven a toda costa intentando evitarles el dolor y la frustración, pero si quieren hacer niños fuertes deben dejar que vallan por la vida tropezándose para que puedan crecer y por ello hay que darles fortalezas dándoles mucho amor y seguridad en si mismos acompañándolos desde el apoyo moral, y no ir por la vida quitandoles las piedras del camino, por que cuantas mas piedras encuentren y estas sean mas grandes y pesadas, podrá enfrentar retos más grandes y difíciles.